
Con su bahía famosa, playas de arena, grandes hoteles y calor todo el año, Acapulco fue durante mucho tiempo un paraíso del Pacífico.
Desde hace una década, esta estación balnearia mexicana se convirtió en una verdadera plataforma del narcotráfico.
Hoy es un punto de paso clave entre Colombia, primer productor mundial de cocaína, y Estados Unidos, donde se consume.
¿Cómo se transformó este destino turístico en terreno macabro de los carteles y cómo intentan las autoridades contener la violencia?
