Hace apenas 15 años, Argentina era un país arruinado. Hoy Buenos Aires es una de las capitales más dinámicas de Sudamérica.
Muchos empresarios han sabido aprovechar esta recuperación económica. Hubert Gosse, empresario belga, hizo fortuna en Argentina en pocos años.
La otra cara es más dura: uno de cada dos habitantes vive bajo el umbral de pobreza y varios asentamientos rodean la ciudad, marcados por la delincuencia.
Aunque cuentan con medios importantes, las fuerzas del orden tienen dificultades para responder porque la corrupción policial debilita el sistema desde dentro.
Solo en 2015, al menos 1.400 policías corruptos fueron suspendidos.

