
La Madre Teresa dedicó gran parte de su vida a los pobres de Calcuta. Tras su muerte, la religiosa católica de origen albanés fue canonizada.
Símbolo de bondad y entrega, también se convirtió en una fuente de ingresos para industrias y comerciantes religiosos. El negocio de la caridad casi no se reconoce, pero existe.
Voluntarios de todo el mundo trabajan gratis en ONG que a veces les piden miles de euros al llegar.
Algunos son enviados a Kalighat, el hogar de moribundos. El impacto es brutal, el trabajo durísimo, y algunos voluntarios terminan hundidos en la droga, el alcohol o la prostitución.